Crítica de ‘El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares’ (Tim Burton, 2016)

Crítica de 'El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares'

 

Enciclopedia Burton del elogio a la diferencia

 

Nadie puede negar que Tim Burton es un gran narrador. Maneja tal habilidad a la hora de contar historias que te hacen conectar con ellas desde el primer momento, habilidad que nace de su diferencia. Burton, desde niño, ha sido diferente. Dotado de un físico peculiar que probablemente provocaba algún rechazo, siempre estuvo interesado por monstruos y fantasía, algo palpable desde sus primeros y sorprendentes cortos. Burton, con los años, supo hacer de esa diferencia, un mundo propio; de ese mundo, una profesión; y de esa profesión, un reconocimiento universal hacia sus historias protagonizadas por niños como él, diferentes.

Sin embargo, tras deslumbrarnos con una serie de títulos imprescindibles para entender la fantasía en el siglo XX, el nuevo siglo ha pillado a Burton algo atribulado, probablemente por la relevancia de su propia obra, la evolución de su vida personal, la adecuación de lo digital a su cine y una relación de amor-odio con Disney Studios. Sin dejar de facturar películas relevantes, cierta sensación de ausencia se percibía en el resultado final. No estaba toda la magia. No estaba todo Burton.

Tras encauzar su relación con Disney como productor ejecutivo, que ha dado como fruto dos adaptaciones de la Alicia de Lewis Carroll y prepara la revisión de nada menos que Dumbo, Burton tiene la libertad de trabajar para otras compañías. Es el caso del título que nos ocupa, adaptación del libro de éxito de Ransom Riggs cuyos derechos adquirió Fox. El mundo de la novela de Riggs remite visualmente al mundo de Burton como así reconocieron productores, escritor y el propio director. En él, un grupo de niños dotados de defectos o peculiaridades viven en un castillo protegidos por una medio tutora, medio defensora: Miss Peregrine. La pieza final que imbricaba los mundos de Riggs y Burton la puso la guionista Jane Goldman, una de las artífices del mundo de los X-Men, elegida también por este motivo con grandísimo acierto.

 

Cartel y fotos de ‘El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares’ con Eva Green y Asa Butterfield

Cartel Poster 'El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares'

 

Crítica de ‘El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares’ con guión de Jane Goldman

El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares comienza como debe comenzar cualquier película de Burton, narrando la historia de soledad y exclusión de un adolescente que sólo encuentra refugio en la fantasía inyectada por su abuelo a través de unas fotos antiguas. Todo el mundo de Burton está ahí, en esas primeras secuencias que todos reconocemos, pero que sólo el realizador es capaz de contarnos de nuevo como si fuera la primera vez.

El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares respira en todas sus facetas artísticas y de producción el ánimo de volver a hacer una gran película de Tim Burton, una de las inolvidables. Y parece que guionista y director se unen a ese ánimo porque el filme es un festival de referencias perfectamente hilvanadas al cine de terror y fantasía que bulle en la cabeza del cineasta. Desde El pueblo de los malditos (Wolf Rilla, 1960) hasta los propios X-Men guionizados por Goldman, pasando por El resplandor (Stanley Kubrick, 1980), El protegido (M. Night Shyamalan, 2000), las autocitas a Eduardo Manostijeras (1990), Sleepy Hollow (1999), Alicia en el país de las maravillas (2010)  y su cine con stop-motion o los maravillosos efectos visuales de Ray Harrihausen… toda la fantasía consumida o inventada por Burton está en esta película. Y, lo que es más importante, lo está para emocionar de nuevo con algunos momentos e imágenes inolvidables.

 

El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares

 

Pero si hay una obra cuya referencia sobrevuela este nuevo trabajo de Tim Burton es la obra maestra y única película como director del actor Charles LaughtonLa noche del cazador (1955). La influencia de esta obra en el filme es notable, no sólo por su tema central, la tutora que protege a los niños del mal en un lugar feliz, sino porque sus mejores imágenes están preñadas directamente por el aire de sueño anómalo, de pesadilla, que recorre toda la cinta de Laughton.

Burton nuevamente nos ha vuelto a contar su historia, su mundo, el de la importancia de la singularidad para realizarse, para encontrarse uno mismo frente a los demás. Y nuevamente lo ha hecho con una intensidad e intención similar a las de su mejores obras. El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares padece únicamente de cierta farragosidad en el transcurso de la peripecia infantil durante el tercer acto, provocado también por ese afán de los productores por conseguir una película-evento que llene los cines. Pero en líneas generales, se trata de un gran trabajo visual y de personajes, una buena película que permitirá visionados futuros para recrearse en ese mundo de bucle temporal feliz donde intentamos refugiar a los niños, a nosotros mismos con nuestras peculiaridades, cuando hay guerras y desdichas. Un elogio a la fantasía como catarsis de la diferencia en el mundo real. Pura enciclopedia Burton.

 

Tráiler de ‘El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares’ dirigida por Tim Burton

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Crítico y editor en CineCrítico. Adscrito a Online Films Critics Society.

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