Cuando aún resuena el éxito del musical La La Land nos llega está segunda cinta con canciones de los mismos autores Benj Pasek y Justin Paul. Y aunque ambas obras tienen un sustrato similar que, por otra parte, es común a la mayoría de musicales, la ambición de soñar una vida mejor, en esta ocasión también se da a conocer un personaje histórico.

P.T. Banum, interpretado por Hugh Jackman, es un singular hombre de negocios. Con una cabeza privilegiada para la psicología, la aritmética y el engaño, pasa por ser el primer empresario circense de la historia. Aquel que descubrió que lo grotesco tiene un implacable poder de atracción para el ser humano.

Con guión de la eminentemente televisiva Jenny Bicks pespunteado por la sabiduría de Bill Condon y bajo la dirección del debutante Michael Gracey, experto hasta ahora en efectos digitales, El gran showman es una película tan estimulante como sorprendente.

Cartel y fotos

El Gran Showman - Poster

El Gran Showman - Poster Final

Crítica

Olvídense de los musicales grandilocuentes de Baz Luhrmann. Olvídense incluso de La La Land, película sin duda hermanada con ésta pero con otra genética. El gran showman es una sugerente revisitación de La parada de los monstruos (Freaks, Tod Browning, 1932) a ritmo de Gene Kelly.

El gran showman no se detiene en evaluar la biografía de su protagonista. Únicamente acentúa su ambición soñadora y lo reivindica como valedor de personas rechazadas por su físico. Y lo hace con un guión bello y conciso, sin retórica, donde los números musicales y unas emocionantes canciones son parte ineludible de la trama.

‘El gran showman’ es un musical que respira emoción contenida y veracidad, un lujo cinematográfico que tiene la virtud teatral de palpitar en cada escena

Pero si hay algo que llama la atención es su lograda fisicidad. Tanto en la maravillosa integración de unos perfectos efectos digitales, en forma y cantidad, como en la música llena de percusiones, solos de voz y silencios. Todo en El gran showman tiene ritmo y corporeidad. La sensación de ver un espectáculo en directo como lo harías en Broadway o la Gran Vía.

Con buen criterio, los productores han huido de las soluciones de montaje para ahormar este espectáculo donde Hugh Jackman vuelve a demostrar que es un actor de otra época. Uno de esos mitos del cine que recordaremos dentro de 100 años. Un actor que se entrega con apabullante sinceridad a cada papel y promoción que realiza.

Resuelta sin grandilocuencias innecesarias, El gran showman es un espectáculo musical que respira emoción contenida y veracidad: la de unos actores que han preparado su papel, que bailan, cantan y viven sus personajes. Un lujo cinematográfico que tiene la virtud teatral de palpitar en cada secuencia, de sentir como cada número es levantado por sus actores hasta lograr la emoción y que reivindica la confianza en uno mismo como belleza intemporal.

Tráiler

Valoración
Guión
Dirección
Interpretación
Originalidad
Espectacularidad
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Crítico y editor en CineCrítico. Adscrito a Online Films Critics Society.

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