La figura de George Clooney va camino de hacerse inabarcable. Desde sus comienzos como galán ha sabido manejar su imagen pública con extraordinaria maestría, también más allá del cine, llegando a sonar incluso como candidato político en su país.

Pero ciñámonos a su labor como cineasta. Su primer título como director, Confesiones de una mente peligrosa (2002), ya dejó ver un interés por la plasticidad formal de la narración. Pero fue sobre todo a raíz de participar también en los guiones, como en la celebrada Buenas noches y buena suerte (2005), donde esté interés por la forma ha sido acompañado de una buena dosis de compromiso social en el contenido.

Puede que Suburbicon sea su obra más lograda. Con guión nada menos que de los hermanos Coen, Clooney traza el retrato de una Norteamérica idealizada que esconde bajo el césped del jardín unos cuantos cadáveres. Las míticas Terciopelo azul (David Lynch, 1986) o Eduardo Manostijeras (Tim Burton, 1990) son referencias hermanadas con esta fábula extraña y apasionante de este actor que también se preocupa por observar.

Suburbicon, poster y fotos con Matt Damon y Julianne Moore

Suburbicon - poster

Suburbicon, crítica

Suburbicon es el nombre de un barrio idílico en la Norteamérica de los 50. Barrio al que llega una familia negra provocando un conflicto racial y donde residen los Gardner, una familia ejemplar que sufre el ataque de unos vándalos. Circunstancias todas que hacen que Clooney meta su cámara en el domicilio de los Gardner como Lynch lo hacía en el hormiguero al inicio de Blue Velvet. Vamos a asistir a una disección.

El gran trabajo de Clooney en Suburbicon va más allá de lo estético, de esa recreación de ciudad y familia de anuncio de los 50. Su mérito es lograr que el clásico guión de los Coen donde un americano medio y torpe recurre a criminales de poca monta para cambiar su vida sin levantar sospechas, se narre desde el punto de vista de un niño. Del hijo de esa familia.

La mezcla del talento en el guión de los Coen y el acierto de Clooney en la dirección logran una obra meritoria e interesantísima

Ese punto de vista, la mirada infantil y por tanto parcial del niño sobre lo que sucede en su familia, convierte el relato en una pesadilla. En un cuento feroz que lo hermana con cintas majestuosas como La noche del cazador (Charles Laughton, 1955).

Clooney es muy consciente de su logro porque incide en una narrativa de aire expresionista donde los colores, las sombras proyectadas y los encuadres centrados dominan la narración. Especialmente brillantes son las secuencias del desenlace violento de la trama en la casa. Pero especialmente la escena bajo la cama, que se podría señalar como una de las más notables de toda su filmografía.

La trama urdida en el guión por los Coen tiene la riqueza, sátira y retratos habituales de su cine, aquí mejorados por una visión menos estática de la puesta en escena y las interpretaciones. Y por la más que probable aportación al guión del propio Clooney, un conflicto racial que pone un contrapunto social a la trama criminal y termina por componer una sugerente metáfora que hacen de Suburbicon una obra meritoria e interesantísima.

Suburbicon, tráiler

Valoración
Guión
Dirección
Interpretación
Espectacularidad
Originalidad
Compartir

Crítico y editor en CineCrítico.
Adscrito a Online Films Critics Society.

Dejar respuesta

7 + 8 =