Cambio de roles

El siglo XXI es el siglo de las mujeres y todo lo que surja de su trabajo e iniciativa tiene un valor añadido. De ahí que cada vez sean más las películas protagonizadas, dirigidas, escritas y producidas por mujeres que llegan a las pantallas comerciales. No como un fenómeno puntual o indie, sino como algo con tendencia a normalizarse en la industria. Esta cinta, sin ir más lejos, tiene la vitola de ser una de las primeras comedias escrita y dirigida por una mujer y producida por un gran estudio.

La artífice de ello es Lucia Aniello, una de las directoras y guionistas de las últimas temporadas de la serie Broad City. Aniello ha conseguido para su primer largo implicar a muchos de los profesionales con los que ya ha trabajado en la serie, como la actriz Ilana Glazer y a su pareja, el actor y coguionista Paul W. Downs. Pero probablemente su gran logro ha sido interesar a la actriz Scarlett Johansson para protagonizarlo, lo que logró el apoyo de un gran estudio y el estreno mundial de la cinta.

Johansson viene de estrenar Ghost in the Shell: El alma de la máquina y probablemente ella y sus agentes vieron con buen criterio que este guión y proyecto era el contrapunto perfecto para su carrera antes de embarcarse en una nueva entrega Marvel, Vengadores: La guerra del infinito – 1ª parte. Un guión en el que su presencia y sus dotes como actriz, esta vez de comedia, no queden relegadas en un artefacto comercial de primer orden.

Cartel y fotos de Una noche fuera de control con Scarlett Johansson

Una noche fuera de control - cartel

Crítica de Una noche fuera de control dirigida por Lucia Aniello

Johansson encarna aquí a una aspirante a senadora y futura esposa que celebra una despedida de soltera con sus cuatro amigas de la universidad. Tras un hilarante prólogo en el que se introduce la personalidad de todas ellas en su etapa de estudiantes, la historia pasa a la actualidad donde cada una ha evolucionado y sus relaciones se han modificado.

La novedad en el argumento y en la fabricación de la comedia recae en el cambio de roles de los personajes respecto a su feminidad. Tenemos a una aspirante a senadora, una millonaria ejecutiva en proceso de divorcio, una activista de izquierdas… roles habitualmente masculinos que gracias a películas como ésta alcanzarán cierto grado de normalidad para millones de personas y que provocan situaciones a las que no hemos visto a menudo cómo se enfrentan las mujeres.

Comedia eficaz, de buen ritmo y algún momento desternillante, a mayor gloria de Scarlett Johansson y con la cómica Kate McKinnon robando escenas

Tras marcar ese territorio, la cinta transcurre como el clásico desfase con desastre que es recurrente en toda la historia del cine, desde La fiera de mi niña (Howard Hawks, 1938) hasta Resacón en Las Vegas (Todd Phillips, 2009) o la muy similar Malas madres (Jon Lucas y Scott Moore, 2016). Incluso con cadáver incluido, un recurso que siempre da juego.

Una noche fuera de control resulta una comedia eficaz, de buen ritmo y algún momento verdaderamente desternillante, a mayor gloria de su estrella y donde la cómica Kate McKinnon demuestra una vez más que es capaz de devorar cualquier escena en la que salga, ya sea en Saturday Night Life o en el cine, como sucedió en el muy divertido regreso de Cazafantasmas (Paul Feig, 2016).

Pero sin duda donde la película sobresale es cuando el simple cambio de roles entre hombres y mujeres (la cata de vinos, las madrinas en la secuencia final de la boda…) provocan la comedia casi sin palabras.

Tráiler de Una noche fuera de control con Scarlett Johhanson, Jillian Bell, Ilana Glazer, Zoe Kravitz y Kate McKinnon

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Crítico y editor en CineCrítico.
Adscrito a Online Films Critics Society.

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