Amour (Michael Haneke, 2012)

La muerte como signo de amor ante la decadencia por el paso del tiempo.

Crítica de Amour - Michael Haneke

Amour, la nueva película del director Michael Haneke tras la aclamada La cinta blanca, nos introduce en el mundo de Georges (Jean-Louis Trintignant) y Anne (Emmanuelle Riva), representando un armonioso matrimonio octogeneario. Un día, Anne comienza a sufrir episodios de inconsciencia y parálisis hasta el punto de que debe quedar al completo cuidado de Georges. A partir de ahí, comienza una lucha para la pareja entre el amor, la decadencia, la dignidad y la muerte.

Únicamente hace falta al realizador y guionista el espacio interior del piso de Georges y Anne para desarrollar un argumento tan grande y tan pequeño como el de la vida misma, cuando ésta queda reducida al sufrimiento corporal y la decadencia y pérdida del ser amado y su cotidianidad.

Amour es un film monstruoso en todos los sentidos, pues pone al mismo nivel la esencia de la existencia con su lado físico y orgánico. Michael Haneke reduce al mínimo sus ambiciones de producción para contar la historia más grande, dura y compleja posible sin salir de un piso. No necesita nada más. Valiéndose de planos estáticos, tiempos largos y contemplativos, música no diegética y muy pocos diálogos, nos coloca íntimamente en el sufrimiento de los dos protagonistas y a su vez, en las dimensión universal y real de lo que está pasando.

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Amour
 

Sin duda, lo más improsionante es el trabajo minucioso en la dirección de actores, con la milimétrica puesta en escena característica del realizador. Si la mezcla de orgullo, hombría y piedad de Jean-Louis Trintignant nos cautiva desde el primer momento, el trabajo de Emmanuelle Riva, sorprende por conmovedor, mostrando un intensidad increíble en la involución expresiva de su personaje ante el padecimiento y sufrimiento.

La estudiada escala de las secuencias, que va narrando paulatinamente la decrepitud de un tiempo que se escapa irremediablemente, convierte la ficción de Amour en pura realidad: todos hemos tenido que enfrentarnos en un momentos de nuestras vidas a la desaparación de un ser querido y la impotencia que ello nos trae.

Amour es ya un clásico y una obra maestra, incluso sin importa los premios y nominaciones que consiga. En el momento de hacer este artículo ya ha recibido el Óscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa, la Palma de Oro en el Festival de Cannes y varios Globos de Oro. Da igual. Amour es una redención del espectador con la vida, la vejez y la muerte, que sitúa al amor como salvación ante la decadencia de nuestra esencia material por el paso del tiempo.

Material audiovisual propiedad de Golem Distribución.

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