Crítica de ‘Eddie, el Águila’ (Dexter Fletcher, 2016)

Emotiva historia de autosuperación del modesto saltador de esquí Eddie Edwards con un grado de contención que la hace volar por encima del género.

Crítica de 'Eddie, el Águila'

 

Más alto, más fuerte… y más emotivo

 

Son muchas las películas que se han hecho sobre el esfuerzo deportivo, el valor de la disciplina y constancia para la consecución final de un objetivo. Sorprender en este género es muy difícil porque las variantes ya son muchas y, algunas, muy trilladas. Sin embargo, Eddie, el Águila consigue sobrevolar por algunos de los lugares comunes de este cine de autosuperación para lograr un entretenimiento inteligente, divertido y muy emotivo.

La primera sorpresa para el espectador puede llegar al leer los créditos, ya que bajo el cargo de dirección aparece el nombre de Dexter Fletcher, uno de los actores británicos característicos más reconocibles gracias a su peculiar rostro. Fletcher mantiene una holgada y dilatada trayectoria que se inicia en los años 80 del pasado siglo. Pero fue a partir de 2011 cuando inició su carrera como director, donde destaca Amanece en Edimburgo (2013), un singular musical sobre las clases más humildes de esa ciudad basado en las canciones de los míticos The Proclaimers, oriundos de la zona, que incluso toma título de una de ellas que ha trascendido hasta convertirse en un himno.

 

Cartel Poster de ‘Eddie, el Águila’ dirigida por Dexter Fletcher

Cartel Poster de 'Eddie El Águila'

 

La segunda sorpresa es ver los nombres de Hugh Jackman y Christopher Walken asociados a una historia tan británica, ya que en ella se cuenta la peripecia vital del Eddie Edwards, un humilde niño británico con problemas de movilidad que insiste impenitente hasta lograr su sueño de ser atleta olímpico en la modalidad de saltos de esquí.

 

Fotos de ‘Eddie, el Águila’ con Taron Egerton, Hugh Jackman

 

Crítica de ‘Eddie, el Águila’ dirigida por Dexter Fletcher

Con un guión escrito con una admirable precisión en su estructura canónica por los casi debutantes Sean Macaulay y Simon Kelton, Eddie el Águila cumple estrictamente con todas las pautas de las historias emotivas sobre esfuerzo y autosuperación que estamos acostumbrados a ver… salvo por una poco común cualidad: un formidable sentido de la contención.

Desde las secuencias iniciales en la que los padres de Eddie eluden cualquier atisbo de melodrama de sobremesa acerca de las aspiraciones deportivas de su débil y no muy inteligente hijo, el espectador queda capturado por una historia que atrapa por su sencillez y lo limpio de su mirada, como debió ser la vida del singular y verdadero Eddie. Pasando de puntillas por todos los problemas que hacen de la vida de alguien de baja extracción con ciertas aspiraciones un camino miserable, Fletcher filma un retrato limpio, emotivo y divertido sobre alguien inocente que encuentra una redención en el deporte para integrarse en una sociedad a la que no pertenece ni sobre la que nadie le ha preparado. Y, sobre todo, sin excederse ni un sólo segundo en la duración o intensidad de los planos, diálogos, música o interpretaciones para conseguir el punto de emoción y diversión justo que no convierta la película en un subproducto televisivo. Basta comprobar las dos secuencias en las que participa Christopher Walken para constatar las bridas que director y productores han puesto a toda la película y que le hace estar un punto por encima de otras cintas al uso.

Taron Egerton, actor en alza a raíz de participar en Kingsman: Servicio Secreto (2014), otro título de los mismos productores, afronta el papel del peculiar Eddie con gracejo y cierta sobreactuación, algo que queda casi justificado cuando en los títulos finales conocemos el físico y actitud del auténtico Eddie. Por su parte, Hugh Jackman vuelve a demostrar su extraordinaria capacidad como actor para resultar creíble en cualquier rol y lograr empatizar con el espectador. Algo que hace desear que se aleje de ese Lobezno que lo constriñe cuanto antes.

 

Tráiler de ‘Eddie, el Águila’ con Taron Egerton y Hugh Jackman

 

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