Crítica de ‘La venganza de Jane’ (Gavin O’Connor, 2016)

Western reivindicativo de la figura femenina como integradora familiar a mayor gloria de sus dos protagonistas.

Crítica de 'La venganza de Jane'

 

Natalie cogió su fusil

 

El western es un género artificial, propio y casi único del cine. Lo que cuenta, sus personajes, no corresponden a un periodo histórico determinado, si acaso a lo que sucedió en determinadas poblaciones entre la llegada de los pioneros y la guerra de secesión. De ahí que en los westerns sea rara la referencia a fechas concretas a menos que se refieran a hechos conocidos. Estas características lo convierten en un soporte perfecto para casi cualquier historia, ya que amoldándose a sus cánones de género, puede funcionar. Por eso el western permanece a lo largo del tiempo dando obras sin pausa.

En esta ocasión la actriz Natalie Portman produce un guión escrito casi a medida por el actor Joel Edgerton, protagonista junto a ella. Se trata nuevamente de una reivindicación de un personaje femenino en un entorno hostil, que entronca con otras obras similares que desde los años 90 vienen a formar casi un subgénero dentro del western. En esta ocasión se queda a medio camino entre la fantasía de Rápida y mortal (Sam Raimi, 1996) y la sequedad de Deuda de honor (Tommy Lee Jones, 2014).

Al tratarse de un proyecto conjunto de Edgerton y Portman, parece natural que el realizador elegido haya sido Gavin O’Connor, probablemente de la confianza de Edgerton ya que se hizo célebre en su íntima y violenta Warrior (2011).

 

Cartel de ‘La venganza de Jane’ escrita por Joel Edgerton

Poster Cartel de 'La venganza de Jane'

 

Fotos de ‘La venganza de Jane’ con Natalie Portman y Joel Edgerton

 

Crítica de ‘La venganza de Jane’ producida por Natalie Portman

La venganza de Jane es un drama intimista en el que la protagonista se ve obligada a recurrir a su ex-amante para salvar a su familia tras el enfrentamiento de su marido con la banda de forajidos a la que pertenecía. Se trata de una película de tono e interpretaciones que revindica la figura femenina como integradora familiar, en la que la trama detrás de los 3 protagonistas y sus vínculos sentimentales se descubre paulatinamente por medio de flashbacks y reiteradas conversaciones.

O’Connor acierta al rodar principalmente en planos cerrados, ya sea en planos cortos en interior o con teleobjetivo en exterior, siempre con la iluminación cumpliendo un papel narrativo. A destacar en este sentido son las llamativas escenas de tiroteos nocturnas, donde el realizador consigue un buen efecto dramático con pocos elementos y sin necesidad de ser explícito en la violencia. El carácter intimista del guión refuerza además las interpretaciones de Edgerton y Portman, evitando sobre todo ver a esta última en demasiadas escenas de acción y en planos generales que hagan evidente sus reducidas dimensiones, lo que podría llamar la atención sobre la determinación de su personaje, algo que la actriz defiende sin problemas en cuanto la cámara se acerca a su rostro. La aparición de Ewan McGregor en el reparto, tanto por su caracterización como por su peso dramático, pasa bastante desapercibida.

La venganza de Jane camina de modo incierto entre los estereotipos del género sin llegar a asentarse en ninguno de ellos para satisfacción de los conocedores, ni a superarlos de un modo memorable para el espectador, quedando más bien como un guión al servicio de sus protagonistas que quizá pone excesivo peso en las escenas de diálogo de los que, a la postre, son los promotores del filme.

 

Tráiler de ‘La venganza de Jane’ dirigida por Gavin O’Connor

 

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