Crítica de ‘La verdad duele’ (Peter Landesman, 2015)

Will Smith repite en el melodrama buscando un reconocimiento actoral en su madurez, pero sin fortuna

Will Smith en 'La verdad duele' (Concussion)

 

El Príncipe de los Óscars

La estrella Will Smith está encarrilando su carrera de madurez hacia melodramas de reivindicación del sueño liberal americano, ése en el que cualquiera con la verdad, el esfuerzo y la voluntad, siempre triunfa.

Tras una juventud en la que logró saltar con bastante éxito de aquel Príncipe de Bel-Air televisivo al cine de acción y la comedia, Smith es una de las personas más poderosas de la industria ya que, como es habitual allí, desde sus primeros éxitos se puso a producir y financiar su propia carrera.

Ali (Michael Mann, 2001) y, sobre todo, En busca de la felicidad (Gabrielle Muccino, 2006) han marcado el camino a Smith hacia un reconocimiento más allá de la taquilla, el Óscar, justo en el año en que la ausencia de negros entre los nominados ha sido denunciada por muchos medios y estrellas en Hollywood.

 

Cartel de ‘La verdad duele’

Cartel de La Verdad Duele con Will Smith

Evidentemente, Smith no va a abandonar su carrera más comercial, sobre la que ya hay anunciadas secuelas de Bad Boys y rodada su participación en El escuadrón suicida, pero continuará a la búsqueda de esos papeles donde pueda exprimir sus dotes de actor con alguna caracterización trabajada para apelar a nuestra sensibilidad y postularse al Óscar.

 

Crítica de ‘La verdad duele’ de Peter Landesman

La verdad duele viene a ser una de esas películas de perfil más sensible y esforzado con las que Smith quiere abordar el premio dorado. Se trata de una historia real, la del doctor de origen nigeriano Bennet Omalu que descubrió los transtornos cerebrales que los jugadores de la NFL sufrían a causa de los golpes sufridos en la práctica del fútbol americano, llevándoles a trágicos finales cuando aún no habían alcanzado la cincuentena.

Smith recrea con gran esmero el físico y el acento del doctor nigeriano que lucha contra un gigante al que su descubrimiento puede perjudicar comercialmente. Con la pauta del clásico Un enemigo del pueblo de Henrik Ibsen, que ya fue actualizada en la novela Tiburón de Peter Benchley recreada por Steven Spielberg, Peter Landesman escribe y dirige un melodrama que va de más a menos.

Con un comienzo muy prometedor donde se presentan los personajes, con una brillante recreación del actor David Morse de uno de los jugadores afectados, y el descubrimiento médico del protagonista, la película termina por perderse progresivamente en los muy conocidos caminos del melodrama familiar y la reivindicación personal ejemplar.

 

Fotos de ‘La verdad duele’ con Will Smit y Alec Baldwin

 

Ni Landesman ni Smith se atreven a adentrarse en el propio esquema que proponen, donde la NFL pueda dar una mala imagen. El guión difumina al antagonista para no quemarse en ninguna afirmación contra el deporte rey o alguno de sus cargos, echando a perder una narración que prometía cierta épica reivindicativa del juguete roto que son en muchas ocasiones los jugadores de este deporte tan exigente en lo físico.

Smith no ha conseguido su nominación y pierde la oportunidad de convertirse, en este año tan señalado por esa circunstancia reivindicativa, en el Príncipe de los Óscars que como en sucedía en la serie, llegaba a un lugar que no le pertenecía para imponer su criterio.

Habrá que esperar.

 

Tráiler de ‘La verdad duele’ con Will Smith

 

 

 

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