Crítica de ‘No respires’ (Fede Álvarez, 2016)

Crítica de 'No respires'

 

Sustracción infernal

 

Si hay una industria donde el salto a la fama desde el puro amateurismo no es una leyenda urbana es la del cine. El dinamismo de la industria norteamericana y la libre y feroz competencia de los estudios y productoras cada año por copar las taquillas cada fin de semana las hacen ser unas feroces reclutadoras de talento. La más mínima chispa demostrada en la comprensión de cómo funcionan los resortes del cine comercial pueden hacer que un cineasta novel y desconocido de cualquier parte del mundo salte a Hollywood de inmediato.

Ha pasado recientemente con Patrick Jean, cuyo corto Pixels fue comprado por Adam Sandler para hacer un largometraje con su productora. Con Neill Blomkamp, cuyos impresionantes cortos hicieron que Peter Jackson casi le pusiera un cheque en blanco para originar lo que luego fue la excelente Distrito 9 (2009). Y muy recientemente con los uruguayos Fede Álvarez y Rodo Sayagues, cuyo corto Ataque de pánico! se hizo viral en Internet hasta recibir a los pocos días un correo de varios productores de Hollywood interesados en sus proyectos.

Pero si bien el descubrimiento de estos talentos parece continuo y garantizado, no lo es su regularidad y permanencia en la industria. Muchos de ellos no logran sobrepasar esa sorpresa inicial que les dio fama y no progresan más allá de una aseada ópera prima. En este sentido, tiene mucho que ver el caldo de cultivo donde caigan, la compañía y productores bajo la que desarrollen sus carreras. Y el talento de Álvarez y Sayagues ha tenido la suerte de caer bajo la tutela de Sam Raimi y una de sus compañías, Ghost House Pictures.

 

Cartel de ‘No respires’ producida por Sam Raimi

Cartel de 'No respires'

 

Ghost House lleva una impecable trayectoria de más de una década facturando películas de género, especialmente terror, con un presupuesto que no suele superar los 20 millones de dólares por filme pero que recauda casi 100 cada uno sólo en taquilla, lo que acredita sobradamente el olfato de sus directivos. Y algo debieron ver Raimi y sus socios en ese corto de Álvarez que no dudaron en asignarle una de las joyas de su catálogo: el remake de la mítica Posesión infernal (2013).

Y quizá lo que vieron es que, aunque Ataque de pánico! pueda catalogarse como ciencia-ficción, tiene un gusto para ir de lo pequeño a lo catastrófico que sí encaja en la filosofía de Raimi. Posesión infernal es, básicamente, eso. Una anécdota en la vida de unos jóvenes que se convierte en un cambalache sangriento. Álvarez y Sayagues cumplieron el encargo a la perfección consiguiendo una edición renovada y a la altura de su predecesora en el desparpajo gore. Y ahora les tocaba demostrar que todo no era fruto de la casualidad en una nueva película. Y eso viene a ser No respires, una reválida.

 

Fotos de ‘No respires’ con Stephen Lang, Jane Levy, Dylan Minnette y Daniel Zovatto

 

Crítica de ‘No respires’ escrita por Rodo Sayagues y Fede Álvarez

Siguiendo a rajatabla los cánones y estereotipos del género de terror, No respires nos arrastra de un modo inteligente y preciso a la peripecia de 3 jóvenes ladrones que aprovechan la vinculación con una empresa de seguridad de uno de ellos para robar en casas y procurarse dinero para cambiar de vida. El filme cumple así inteligentemente con la premisa de meter a jóvenes en un recinto cerrado para amenazar sus vidas con algo escalofriante. Premisa en la que podemos encontrar desde la mencionada Posesión infernal a cientos de películas posteriores que han repetido ese esquema hasta la saciedad por conseguir con ello unas condiciones de producción baratas. Pero al igual que esta concisión mejora los costes, también pone a prueba el talento de los cineastas que urden la trama. Y aquí es donde el dúo Sayagues y Álvarez pasa con nota.

Aferrado a un guión con una estructura y giros oportunos e impecables, Álvarez vuelve a demostrar un pulso narrativo firme y de una enorme eficacia para su cometido: aplastar al personal en la butaca sin pestañear. Sutiles movimientos de steady-cam y eficientes contrapicados que evitan montaje son los recursos de los que hace gala el realizador uruguayo, brillantemente acompañado por la fotografía de Pedro Luque, otro talento salido del corto Ataque de pánico!, y la música siempre oportuna de Roque Baños. Al espectador no le queda otra que rendirse y quedar atrapado junto a los protagonistas en esa casa ultrajada que se convierte en jaula bajo la amenaza de un imperial Stephen Lang, una inteligente mímesis en el guión de lo que era la posesión demoníaca en la famosa cinta de Raimi que refundaron Álvarez y Sayagues.

No respires tiene la virtud de casi convertir el estereotipo en novedad, algo extraordinario por la constante repetición del modelo elegido. Y resolver con inteligencia todas las circunstancias acordes al género, sorprendiendo al espectador, que no echará de menos ni una sola de las mejores ideas en cintas de terror de los últimos años, desde la serie REC (Paco Plaza y Jaume Balagueró, varias fechas) a Cloverfield 10 (Dan Trachtenberg, 2016). Y eso significa que Álvarez y compañía, esta vez, han llegado para quedarse.

 

Tráiler y vídeos de ‘No respires’ dirigida por Fede Álvarez

 

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Crítico y editor en CineCrítico. Adscrito a Online Films Critics Society.

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