Crítica de ‘Sharknado: Que la 4ª te acompañe’ (Anthony C. Ferrante, 2016)

Critica de Sharknado 4

 

Dentelladas de risa sin complejos

 

Si los zombies son una metáfora del ser humano alienado por el capitalismo, las películas Sharknado son los zombies del cine comercial, mutantes sobre los estereotipos del audiovisual que devora a su público mientras éste se atraganta de la risa.

Concebidas como un divertimento para la audiencia más heterodoxa del canal de televisión SyFy de Universal, los Sharknados (tornados con lluvia de tiburones asesinos) se han convertido en un fenómeno mundial que cada verano celebra la llegada de las vacaciones con su humor gamberro de bajo coste y descacharrante. Para su pleno disfrute se requiere ser un friki absoluto del cine comercial norteamericano y de aquello cuanto acontece en Internet y los programas de televisión más populares, pues el caldo donde se cuece cada nueva cinta se alimenta de cualquier referencia sucedida en estos medios durante los últimos años y sus protagonistas.

 

Cartel de ‘Sharknado: Que la 4ª te acompañe’ con Ian Ziering, Tara Reid, David Hasselhof

Crítica de 'Sharknado 4'

 

Crítica de ‘Sharknado: Que la 4ª te acompañe’

Mezcla de dos fenómenos del cine más popular, el Tiburón (1975) de Steven Spielberg y cualquier película sobre tornados, terremotos y otras lindezas atmosféricas, los Sharknados como cine sólo tienen una regla: reventar y parodiar en cada secuencia las costuras de la narrativa cinematográfica comercial.

De este modo, en las películas dirigidas por Anthony C. Ferrante la verdadera protagonista es la verosimilitud. O su falta, más bien. Ya que cada secuencia está pensada para dinamitar en clave de parodia cualquier cliché narrativo conocido. Geografías imposibles, saltos temporales, acción descerebrada, viajes interplanetarios hechos en segundos, muertes y resurrecciones, habilidades y tecnología surgida de la nada o por casualidad… todo ello tiene validez en un Sharknado siempre y cuando esté pespunteado por un guiño cómplice al espectador: la aparición de una estrella olvidada de la tele, la frase o imagen reconocible de otra cinta popular, el cierre grandilocuente de una secuencia al estilo de otra película muy conocida…

Sharknado es esa atracción de la feria en la que a veces nos montamos para dejarnos llevar y olvidarnos unos minutos del trasiego vital. Es ese amigo que nos recuerda que nada es tan trascendente como parece y que tu adolescencia atesora más motivos de carcajada que de inútil nostalgia. Y, oye, ¿quién no quiere un amigo así de vez en cuando?

 

Teaser de ‘Sharknado: Que la 4ª te acompañe’

Compartir
Crítico y editor en CineCrítico. Adscrito a Online Films Critics Society.

Dejar respuesta

tres × uno =