Crítica de ‘Toro’ (Kike Maíllo, 2016)

Multiproducción española para la taquilla que se enquista tanto en la repetición del canon comercial como en las variaciones planteadas

Crítica de 'Toro' de Kike Maíllo

 

Faena de aliño

 

30 segundos largos duran en los créditos de esta película los logotipos de empresas productoras y organismos oficiales que participan en su financiación. Todo un síntoma del estado de la producción cinematográfica española, tan exigua que una película como Toro, con cierta ambición comercial masiva, exige repartir esfuerzos entre al menos 5 compañías productoras: Apaches, ZircoZine, Maestranza, AtresmediaEscándalo.

5 compañías de otras tantas regiones españolas que representan parte de lo más granado del cine español del último lustro y en cuya estrategia habrán cabido los correspondientes ayudas de cada una de las regiones de las que provienen. Al frente del comando parece estar Enrique López Lavigne, de Apaches, uno de los productores más interesantes y relevantes de los últimos años, que ha encontrado en la situación de crisis actual un caldo perfecto para dar rienda suelta a su heterogeneidad y capacidad imaginativa como productor. Títulos tan dispares como Gente en sitios, Intruders, Tres bodas de másLo imposible (junto a Belén Atienza, otra de las productoras aquí) dan buena cuenta de su interés y capacidad de adaptación a los temas, géneros y autores más dispares. Se trata de hacer cine, claro que sí.

 

Cartel de ‘Toro’ de Kike Maíllo

Cartel de 'Toro' de Kike Maíllo

 

Fotos de ‘Toro’ con Mario Casas, Luis Tosar y José Sacristán

 

Crítica de ‘Toro’ de Kike Maíllo

Con tal conglomerado de productoras buscando beneficios no es de extrañar que se pretenda un éxito comercial que agrade al mayor número de espectadores posible, adaptándose a algún género popular y reconocible. El elegido para Toro es el thriller de acción, cuya principal novedad está en engarzar su canon dramático en un ambiente costumbrista español que bascula entre lo religioso, lo taurino y el ambiente delictivo costero. Es una operación que ya ha funcionado en la notable Grupo 7 (de Maestranza Films, una de las implicadas) cuyo protagonista Mario Casas es reclutado aquí de nuevo como protagonista e imán para el público más joven.

Lamentablemente, Kike Maíllo no es Alberto Rodríguez y, aunque plagado de buenas intenciones y oficio, a su Toro no termina de hacerle una buena faena. Maíllo es uno de los talentos salidos de la ESCAC de Barcelona, esa masía de cineastas que hace debutar a sus licenciados a través de Escándalo Films, otra de las productoras de este proyecto con la que Maíllo debutó con la estimulante Eva (2011) cuya niña protagonista, Claudia Vega también interviene ya de adolescente en esta cinta.

Maíllo se enfrenta a un guión estereotipado que deja adivinar el final en cuanto han sido presentados los personajes y el conflicto entre ellos. A pesar de su esfuerzo por rodar en planos breves para poner dinamismo e intensidad emocional a las peripecias de unos personajes que suceden en apenas unas horas, ni el factor contrarreloj, ni el arco de los personajes, ni el giro del argumento, ni la novedad estética de su fotografía en sugerentes azules y naranjas imitando el último cine de Nicolas Winding Refn (Drive, pero en especial Only God Forgives) logran confluir de un modo coherente y que llene al espectador. Desgraciadamente, los otras veces inspirados sintetizadores de Joe Crepúsculo en la banda sonora y la ya repetitiva e inexplicable forma que tiene Mario Casas de afrontar estos personajes, con una dicción cuestionable e incapaz de atemperar la intensidad dramática a cada momento del guión, dan al traste con el estimable esfuerzo de producción.

Ni José Sacristán parece entonado en una cinta cuyo montaje acumula planos y planos sin que se acreciente el interés o la intensidad dramática. Quede para la memoria una singular pero breve persecución automovilística por la playa y la siempre eficaz, y ya van muchas, creación de Luis Tosar, un actor tan omnipresente en el cine español como imprescindible. Un subalterno que, en esta ocasión, salva la faena.

 

Tráiler y clips de ‘Toro’ de Kike Maíllo

 

 

 

5 thoughts on “Crítica de ‘Toro’ (Kike Maíllo, 2016)

    1. Gracias, Pepe.

      No se menciona ‘La isla mínima’ en el artículo, pero debes referirte al error con Maestranza respecto a ‘Grupo 7’, que es de Atípica Films, que ya ha sido corregido.

      Un saludo.

  1. Este fin de semana he ido a ver “Toro” al cine. Antes de nada, decir que, a pesar de algunas cosas negativas que he escuchado sobre la película me parece una cinta excelente. Los personajes saben cumplir con creces las exigencias del guión, además es una historia vital que nos lleva a un “clima” al que no estamos acostumbrados, “transgresor y con una violencia seca muy potente”. Puedo concluir diciendo que será de lo mejorcito que se está haciendo ahora mismo. Desde luego yo recomiendo su visión en sala! ;)

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