Una novia de Shanghái, comedia histriónica sobre el amor después de la muerte

Una novia de Shanghái de Mauro Andrizzi es una comedia absurda que narra la historia de dos vagabundos que deambulan sin rumbo por la metrópolis oriental sin dinero, hogar ni familia, y fantasean con ligar un golpe de suerte.

El rodaje del film tuvo que sortear diversos obstáculos y situaciones realmente llamativas, ya que se filmaron escenas en sitios prohibitivos, tanto legal como económicamente. Además de padecer un tifón y constantes embotellamientos, algunas escenas se realizaron en el puerto de Shanghai, el más grande del mundo e inaccesible para rodajes, pero que fue posible gracias al soborno con cigarrillos a un camionero.

Para realizar Una novia de Shanghái el cineasta comenzó una ardua investigación sobre las antiguas tradiciones chinas, para poder mostrar al mundo como es que sobreviven rituales milenarios en la hipermoderna China actual. El rito que más llamo su atención fue el del casamiento fantasma, que básicamente se trata de un matrimonio realizado entre personas muertas.

En base a esta costumbre es que se desarrolla toda la historia, los vagabundos tienen que cargar por todo Shanghái con un ataúd robado de un cementerio, donde yace la amada de un fantasma, quien es el que les ha encargado la misión de reunirlo con su mujer.

El filme es protagonizado por Lorena Damonte, Jiao Jian, Hu Chen-gwei y Sun Yu-han.

Sinopsis de Una novia de Shanghái

Dos slackers sobreviven como pueden en las calles de Shanghai, pero sus pesares llegan al límite cuando  un fantasma los contrata para cruzar la ciudad cargando un ataúd robado de un cementerio, para poder unir a una pareja de amantes más allá de la muerte.

 

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Redactora en Cinecrítico.

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